Vivimos en un mundo laboral flexible. Un estudio de Microsoft entre más de 30,000 trabajadores de 31 países concluyó que “la flexibilidad extrema y el trabajo híbrido definirán el lugar de trabajo post-pandemia”. Pero con esa flexibilidad vienen nuevos desafíos, como las largas horas frente a la pantalla y los días eternos que se pasan saltando entre tareas en la computadora y reuniones virtuales. Todo ese tiempo frente a las pantallas amenaza el estado físico de los colaboradores, ya que es difícil encontrar tiempo para la actividad física, ya sea trotando un rato, disfrutando una secuencia rápida de yoga o haciendo pesas. 

No hay duda de que mejorar la salud y el bienestar de los colaboradores mejorará el rendimiento y la productividad final, ni de que sus problemas de salud pueden ser una carga para los ingresos de la empresa. En un momento en que más colaboradores trabajan de forma remota o trabajan de forma remota más días a la semana, el desafío para las empresas es alentar a su fuerza laboral a encontrar tiempo para levantarse de las sillas y alejarse de las pantallas. ¿Pero cómo? Después de todo, casi el 45% de los profesionales que se cambiaron al trabajo remoto dicen que ya están trabajando más horas que antes.

Usa los 10 minutos entre reuniones para mejorar la condición física de tus colaboradores 

En los tiempos exigentes e inciertos de hoy, la condición física puede tener un impacto positivo en la capacidad de los colaboradores para satisfacer la nueva demanda de resiliencia y agilidad que necesitan las empresas. La buena noticia es el ejercicio cabe en los 10 minutos que separan una reunión de otra en el ritmo del trabajo remoto.

Según Blink Fitness, las sesiones de entrenamiento más largas no siempre se traducen en mejores resultados. De hecho, la clave para aprovechar al máximo las sesiones breves de ejercicio es, como ocurre con tantas cosas en la vida, trabajar de manera más inteligente (y a veces más intensa), pero no necesariamente por más tiempo.  

Los entrenamientos de 7 minutos de Fizzup, por ejemplo, usan el entrenamiento de intervalos de alta intensidad (HIIT): 12 ejercicios realizados durante 30 segundos cada uno, con 10 segundos de descanso entre uno y otro. Estos entrenamientos permiten alternar fácilmente entre el entrenamiento de fuerza (usando el peso corporal) y el ejercicio cardiovascular en casa.

Los beneficios físicos de los entrenamientos de 10 minutos o menos

Los entrenamientos más breves y frecuentes pueden ayudar a los colaboradores a mantener sus niveles de energía, recuperar la energía perdida y aumentar la confianza, así como alcanzar sus objetivos de ejercicio.

Sworkit, una plataforma que ofrece una amplia variedad de entrenamientos y sesiones en línea, dice que encontrar nuevas formas de agregar intervalos de ejercicio a lo largo del día puede fortalecer los huesos y los músculos. Los mini entrenamientos frecuentes son una estrategia que los oficiales navales han utilizado por años: configuran el cronómetro de sus relojes para que les recuerde que deben hacer una dos series de ejercicio cada hora.

Los beneficios mentales del ejercicio en sesiones cortas e intermitentes

Los descansos de bienestar de diez minutos pueden reducir el estrés, la sensación de aislamiento y otros impactos negativos en la salud mental causados por los largos periodos de trabajo remoto frente a una pantalla. Mejor aún, el ejercicio breve y regular puede cortar los síntomas del estrés de raíz.

La conclusión es que, para que tus colaboradores gocen de una buena condición física, no es necesario que pasen horas en el gimnasio. Estos entrenamientos de 10 minutos, o ejemplos de micro entrenamientos, han demostrado ser efectivos para aumentar la masa muscular, acelerar el metabolismo y bajar de peso. Y una mejor condición física significa mayor compromiso, mayor productividad, menos ausentismo y mejores resultados.