Hablar de salud mental ha sido cada vez más importante dentro y fuera de las compañías

Datos de la Organización Mundial de Salud apuntan que, a nivel mundial, una a cada cuatro personas sufre de enfermedades neuropsicológicas en algún momento de la vida. Depresión y trastornos relacionados, por ejemplo, ocupan el cuarto lugar en el ranking de los males globales. Es esperado que en el 2020 suban a la segunda posición. 

El suicidio, que es una de las peores consecuencias de las enfermedades mentales, también necesita ser mejor analizado. Datos de la OMS indican que, nueve a cada diez muertes causadas por cuenta propia, podrían ser evitadas. Frente a ese escenario, distintas instituciones en América Latina y en el mundo trabajaron durante este mes en la campaña Septiembre Amarillo, que sirve para dar incentivo a charlas sobre salud emocional y prevenir casos extremos.

Por parte del área de recursos humanos, es necesario entender la influencia del ambiente corporativo con relación al bienestar y la salud mental de los empleados. El análisis hecho por la OMS apunta que un ambiente de trabajo considerado “malo” o “negativo” puede afectar directamente la salud mental de las personas, generando problemas como alto nivel de estrés, trastorno de ansiedad, depresión y en algunos casos, dependencia química.

Por más que existan factores externos (asuntos personales o traumas, por ejemplo), que causan ese tipo de enfermedades, el nivel de satisfacción con el empleo tiene un papel fundamental con relación al equilibrio mental. Después de todo, los empleados pasan de 8 a 9 horas por día en la oficina o en la fábrica – lo que corresponde a prácticamente un cuarto del tiempo que están despiertos. 

Además, los casos recurrentes de enfermedades emocionales afectan los costos y el clima organizacional de las compañías. El aumento del ausentismo y de la rotación laboral, la baja tasa de productividad y aumento de los gastos relacionados a la salud, son ejemplos del impacto de la enfermedad en los negocios. 

Por lo tanto, es un diferencial estratégico reflexionar sobre las buenas prácticas y las políticas sobre calidad de vida en una compañía.

Desde definir qué es felicidad hasta el bienestar del empleado

Un punto del cual el profesional de RRHH debe pensar sería las causas consideradas por la mayoría de la población como primordiales para alcanzar la felicidad. Según Lord Richard Layard, director del programa Centre for Economic Performance en el London School of Economics, en suma, la salud mental se convierte en prioridad pues engloba distintas causas. 

No sólo la calidad de los relacionamientos afectivos, pero la sensación de seguridad y de pertenecer a una comunidad, también son factores correlacionados con el equilibrio emocional, como también el bienestar físico, la calidad notada en el empleo y la forma cómo las personas se relacionan como compañeros de trabajo. “Eso es lo que gran parte de las personas hablan cuando están entre amigos y familiares”, palabras dichas por el director en una nota dada a la consultora McKinsey.

Distintas pesquisas han indicado que, en general, a las personas no les gustan sus empleos. “Eso es algo que necesitamos prestar atención, ya que muchos puestos pueden llegar a ser aburridos o muy cansadores”, dijo Lord Richard. Por más que una parte de los empleados vea un propósito en lo que hace, la otra parte puede pasar por momentos desagradables o agotadores en la compañía – sea por conflictos con compañeros o gestores, sea por la excesiva carga de tareas, sea por problemas de salud física, o sea por la falta de apoyo de la institución con relación a los problemas particulares. Estos serían algunos de los ejemplos.

Ese tipo de situaciones diarias y agotadoras pueden llegar a causar cuadros de estrés, síndrome de burnout, crisis de ansiedad y depresión. Es en este contexto que las políticas de bienestar entran como pieza fundamental para aumentar la motivación y el compromiso, como también, disminuir las chances de que sucedan ese tipo de complicaciones. 

El papel de la compañía
Un reciente estudio de Mercer muestra que hoy en día, las corporaciones invierten en la salud física de los empleados como parte del programa de bienestar, pero eso cambiará en dos años, cuando el tema de salud mental estará centrado como estrategia de gestión de personas. En este caso, el profesional de RRHH debe reflexionar sobre la cultura corporativa y si la forma cómo está estructurada acompaña las necesidades del mundo moderno.

Salud mental
Estudio de Mercer del 2019 sobre tendencias de bienestar corporativo en Latinoamérica
Salud mental
Estudio de Mercer del 2019 sobre tendencias de bienestar corporativo en Latinoamérica dentro de 2 años

Distintos factores en un negocio pueden poner en riesgo el equilibrio mental de los trabajadores. La manera cómo los procesos organizacionales y administrativos funcionan, por ejemplo, o el camino cómo la comunicación interna se distribuye, aumentan o disminuyen la ansiedad y la inseguridad de las personas. La existencia o ausencia de prácticas de reconocimiento, el apoyo a los colaboradores y un espacio físico que genere receptividad y comodidad, son otros factores que interfieren en el clima emocional. 

Además, RRHH debe medir los aspectos comportamentales: ¿Cómo es construida la cultura de la empresa por los funcionarios? ¿Ella genera identificación e inclusión? ¿Las relaciones de los compañeros o líderes y colaboradores son saludables y constructivas? 

Según la OMS, el comienzo para que se construya un ambiente de trabajo saludable, es pensar en programas que lleven en consideración las siguientes situaciones para un equilibrio mental:

  • Reducción de los factores de riesgo que provienen del trabajo, cómo exceso en la carga horaria, inseguridad del desempleo y relaciones tóxicas;
  • Desenvolvimiento de iniciativas que motiven y valoren los empleados;
  • Hablar sobre el tema y demostrar apoyo a las personas que están pasando por problemas mentales sin importar la causa.

El mes de septiembre da énfasis a la importancia de la concientización sobre salud mental y, distintas compañías desenvuelven campañas específicas para esta época del año. De igual manera, es fundamental que el profesional de RRHH entienda la complejidad del tema y lleve adelante el desafío de poner en práctica acciones que promuevan continuamente – y no solamente durante un periodo del año – la salud mental de los empleados. Más que eso, llegó el momento de las compañías cuidarán de la calidad de vida en su totalidad al pensar en programas e iniciativas que van de cuerpo a mente.

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