El impacto de la COVID-19 en la fuerza laboral global ha colocado el tema de los beneficios voluntarios  en el centro de la atención. Hasta hace relativamente poco, los beneficios voluntarios eran como un postre: complementos opcionales que a veces se ponían sobre la mesa para ayudar a cerrar un trato con una empresa que compraba las prestaciones básicas, es decir, los beneficios médicos básicos para sus colaboradores. Hoy en día, los beneficios voluntarios son fundamentales para ayudar a los empleadores a enfrentar los desafíos de estas cuatro tendencias que están relacionadas entre sí y avanzan rápidamente:

  • Los colaboradores tienen necesidades y prioridades nuevas y cambiantes que la pandemia les dejó en claro, y es poco probable que esto se revierta.
  • Los empleadores buscan cada vez más ofrecer un enfoque holístico para apoyar y cuidar a su fuerza laboral.
  • Contratar colaboradores es más difícil de lo que había sido en años, ya que estos evalúan a las empresas concediendo la misma importancia a sus programas de cultura y bienestar que al nivel salarial.
  • Se espera un “tsunami de rotaciones” que afectará a las empresas estadounidenses con las tasas de abandono más altas de los últimos 20 años.

Los beneficios voluntarios ayudan a enfrentar los desafíos que suponen estas cuatro tendencias. Incluso antes de la pandemia, el 41% de todos los trabajadores dijeron que probablemente buscarían un nuevo trabajo con mejores beneficios, según una investigación de UNUM. Ese porcentaje aumenta entre las generaciones más jóvenes de la fuerza laboral: el 57% de los millennials y el 65% de los trabajadores de la Generación Z afirman pensar así.

Por lo tanto, no debería sorprendernos que un estudio realizado a principios de este año por Willis Towers Watson descubrió que el 94% de los empleadores consideran que los beneficios voluntarios son una parte de su propuesta de valor. Eso es un aumento enorme con respecto al 33% de los empleadores que expresaron esta opinión en 2018. Y las opciones se han multiplicado. Un informe de Care.com de febrero encontró, por ejemplo, que el 63% de los empleadores encuestados agregarían beneficios de cuidado infantil a sus ofertas este año. 

Un mercado que comenzó no hace mucho con ofertas de seguros insípidas (cobertura por discapacidad a corto plazo, cobertura complementaria para hospitalización, cáncer y atención urgente) se ha disparado para convertirse en un vasto panorama de formas de apoyar la salud y el estilo de vida de los colaboradores. Los beneficios voluntarios ahora van desde la protección contra el robo de identidad hasta beneficios para el pago de préstamos estudiantiles; de servicios de cuidado para ancianos hasta apoyos para la crianza temporal, y de programas de bienestar financiero hasta plataformas en línea que promueven la salud mental y el bienestar físico. 

En resumen, los beneficios voluntarios son ahora una pieza clave para construir la cultura empresarial y contratar y retener a los mejores. 

A todo esto, ¿qué beneficios te conviene ofrecer? El mismo informe de UNUM que mencionamos antes identificó los siguientes 5 beneficios no relacionados con el seguro como los más importantes para los trabajadores estadounidenses:

  1. Una cantidad generosa de tiempo libre remunerado (40%)
  2. Opciones de trabajo flexible / remoto (30%)
  3. Licencia con goce de sueldo por motivos familiares (22%)
  4. Membresías de gimnasios (21%)
  5. Incentivos relacionados con el ejercicio / estilo de vida saludable (17%)

Fíjate bien en los números 4 y 5: membresías en gimnasios e incentivos relacionados con el ejercicio / un estilo de vida saludable. Es probable que estos números sean incluso más altos ahora. Como mencionamos en nuestra última publicación, El regreso al trabajo: mucho por aprender y consejos para hacerlo bien, y según una encuesta de Gympass realizada entre 1,000 trabajadores estadounidenses mayores de 18 años, los colaboradores han adoptado el hábito del ejercicio físico y seguirán reforzándolo. Además, descubrimos que las personas tienen ganas de volver al gimnasio y empiezan a sentirse cómodas con la idea.

  • El 89% afirma que se mantendrá igual o más activo tras regresar a la oficina
  • El 64.6% tiene ganas de volver al gimnasio

Sin embargo, la proliferación de beneficios para el bienestar y el estilo de vida también suponen un desafío: ¿cómo manejarlos para lograr el máximo impacto? Esto por un lado. Por otro, es un tema completamente distinto:

  • Lograr que todos los colaboradores, de cualquier parte de la organización, puedan acceder a estas ofertas.
  • Facilitar que los colaboradores conozcan los beneficios de estas ofertas.
  • Generar una comunicación que impulse la inscripción y fomente la participación sostenida

La conclusión es que los beneficios personalizados necesitan comunicación personalizada. Esta es la única manera de garantizar que los empleados obtengan la información que necesitan y de una manera que los impulse a aprovechar al máximo sus beneficios. 

Por supuesto, los empleadores pueden elegir entre docenas de opciones de productos y herramientas para armar y ejecutar un programa de bienestar. El problema es que, cuanto más dispares sean las herramientas, más difícil será administrarlas y comunicarlas de manera eficaz. Aquí es donde resultan útiles las soluciones de bienestar multiopción. Proporcionan una solución “todo en uno” para los empleadores. Facilitan que los equipos de recursos humanos administren un programa de bienestar eficaz sin quebrarse la cabeza.

Gympass es la única plataforma completa de bienestar empresarial que proporciona un apoyo integral para cada colaborador, sin importar dónde esté o cuándo quiera utilizarla: la solución ideal para los modelos de trabajo híbridos.