El Día Internacional de la Mujer celebra los logros de las mujeres alrededor del mundo. Pero no es sólo para mujeres; es un recordatorio de la necesidad de equidad para todos los géneros, razas y creencias.

Por ello, el tema del 8 de marzo de este año es #TodosPorIgual.

Es el momento perfecto para analizar el progreso en los derechos de la mujer y qué tan lejos hemos llegado como sociedad. Al mismo tiempo, también para reflexionar y reconfigurar. Mientras hay mucho queé celebrar, queda un tramo muy largo hacia la equidad, especialmente en el ambiente laboral. Es importante recordar:

  • Los salarios de las mujeres aún son menores que los de los hombres.
  • Las mujeres aún enfrentan desigualdad social.

Es por eso que es importante que toda la gente, no sólo las mujeres, se unan en el nombre de la equidad. 

La Historia del Día Nacional de la Mujer

El Día Internacional de la Mujer ha recorrido un largo camino desde el primer Día de la Mujer en Nueva York el 28 de Febrero de 1909, liderado por Theresa Malkiel. Ella fue una pionera de los derechos de la mujer incluso antes de que tuvieran el derecho a votar en los Estados Unidos.

En los años siguientes, inspiró manifestaciones en todo el mundo. En Rusia de 1917, las mujeres llamaron a que se terminara la Primera Guerra Mundial y abolir las políticas del gobierno Ruso. En china, se convirtió en una celebración oficial en 1949 por el Partido Comunista que recién había asumido el poder. En los 60s, el Día de la Mujer de occidente sirvió como un día de activismo por los derechos legales, financieros y sociales de la mujer. Tan reciente como 2007 en Irán, cientos de mujeres fueron golpeadas y arrestadas por planear una marcha.

Por más de cien años, valientes individuos han marchado y protestado por un mejor trato a las mujeres. Y sus acciones han reflejado resultados reales: Queremos enfocarnos en particular en los recientes logros en materia laboral, lo que ya se ha hecho y lo que falta por hacer en el nombre de la equidad.

El Salario de La Mujer

El salario es una de las medidas más simples de equidad, porque no hay nada subjetivo en ello. Es el número que aparece en tu nómina a final de mes. 

Quizás has escuchado la expresión: “A las mujeres les pagan menos que a los hombres por hacer el mismo trabajo”. Esta diferencia se refiere a la brecha salarial por género. ¿Pero qué significa esto realmente? ¿Es esta aseveración real? 

México presenta la brecha salarial más grande de Latinoamérica. En México:

  • Existe una brecha salarial del 16%: En promedio un hombre gana 5,825 pesos, mientras una mujer gana 5,029.
  • Una mujer tendría que trabajar 35 días más para percibir el mismo salario: Por otro lado, una mujer invierte casi 43 horas semanales en labores domésticas, mientras los hombres invierten poco más de 16. 

A pesar de los avances sociales y laborales, los datos confirman que aún se está muy lejos de la igualdad de salarios. 

La tasa de desempleo es del 18% para mujeres, mientras sólo el 8% de los hombres se encuentran desempleados. Y la situación afecta más a mujeres jóvenes y a mujeres indígenas.

Muchos factores pueden jugar un rol en estos datos porcentuales. El tipo de empleo, por ejemplo. 

Entonces, ¿Los datos realmente reflejan una brecha salarial real? 

Bien, aunque los datos demuestran una diferencia sustancial entre los sueldos promedio de mujeres y hombres, discutamos ahora los datos acerca de posiciones de liderazgo. De la misma manera que la brecha salarial, el progreso ha sido considerable, pero aún falta mucho por recorrer.

Liderazgo Femenino en El Ambiente Laboral

Los números demuestran que la brecha existe, pero es importante verlo en contexto. 

Se estima que en años más recientes la entrada al mercado laboral es más equitativa, donde por cada 10 nuevos empleados, 4 son mujeres.

En cuestión de liderazgo, sólo el 33% de las posiciones gerenciales son ocupados por mujeres. Considerando la proporción de entrada laboral en los puestos más bajos, comenzamos a notar que es más difícildificil que una mujer ascienda. 

A medida que la jerarquía incrementa, disminuye el número de mujeres. El puesto de CEO sólo es ocupado en un 17% por mujeres.

Algunos lo llaman “el techo de cristal”: No hay nada visible que detenga a las mujeres de subir en la escalera empresarial, pero a medida que los peldaños suben, menos mujeres vemos avanzar. 

Sin embargo, a pesar de que el progreso es lento, la cantidad de mujeres empleadas y aquellas que están en posiciones de liderazgo van a la alza. En lugar de mantener las posiciones altas exclusivas al “club de los chicos”, más mujeres están tomando cargos en roles ejecutivos. En palabras sencillas, más mujeres tienen más influencia. Y eso se refleja en la manera en que se contrata y las consideraciones que se toman al ascender a los empleados.

Afortunadamente más y más empresas están considerando a la diversidad de género como una prioridad. Incluso a nivel legal se han hecho avances. En 2015 la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, el Instituto de la Mujer y el Consejo Nacional Para Prevenir la Discriminación promulgaron la Norma Mexicana en Igualdad Laboral y No Discriminación. 

Esta ley promueve la inclusión laboral y sanciona a las empresas con sesgo de género entre otras formas de discriminación.

No, las cosas no son equitativas aún, pero van mejorando.

La Mujer, el Bienestar y el Espacio Laboral

Es importante considerar que la mujer tiene necesidades únicas de salud y bienestar. Sentir cómo se rompe el cristal en el techo para las posiciones de liderazgo femeninas es un gran comienzo, pero el bienestar de la mujer en el espacio de trabajo tiene sus propios retos a los quequé sobreponerse. 

Por ejemplo, aunque la media en los países de la OCDE es de 18 semanas de incapacidad, en México recientemente fue aprobada una extensión de dicha incapacidad. El senado extiende de 12 a 14 semanas la incapacidad por maternidad. Aún no es el tiempo deseable, pero se está progresando en la materia.

Bienestar significa nunca sentir que ser mujer es un obstáculo en el espacio de trabajo. debido a que algunos problemas de salud son exclusivos a las mujeres, puede ser complicado tocar el tema en el ambiente laboral. 

Muchas mujeres temen que se sus compañeros hombres puedan juzgarlas injustamente. De cualquier modo, problemas reales de salud pueden presentarse, como la endometriosis. Condiciones como esta pueden ser masivamente perjudiciales para el bienestar de una mujer (tanto física como mentalmente), y tener un equipo de trabajo que las apoye puede hacer toda la diferencia. 

¿Pero cómo creas un ambiente de apoyo para las mujeres en el espacio laboral? Intenta seguir estas iniciativas: 

  • Entrenamiento en sensibilidad: Esto puede hacer una diferencia poderosa en la conciencia hacia otros y uno mismo en el espacio de trabajo
  • Programas de salud mental: Los programas de salud mental, incluyendo servicios de asesoría subsidiados por la empresa pueden ayudar a crear un ambiente laboral más saludable
  • Seminarios educacionales: Promover oradores y ponentes para que vayan a tu oficina y eduquen acerca de tener una mentalidad corporativa más positiva

Mientras sigue siendo importante romper el status quo, puedes asegurar una cultura fuerte del bienestar yendo aún más allá. Pequeños pero significativos beneficios pueden tener un impacto enorme. Beneficios más grandes pueden ser invaluables para la vida y felicidad de una mujer. 

Aquí algunas sugerencias:

  • Cajones de estacionamiento para nuevas madres y mujeres embarazadas cerca de la puerta principal 
  • Servicios de congelación de óvulos subsidiados por la empresa para aquellas que quieran ser madres en el futuro
  • Guardería gratuita en el trabajo
  • Programas de reembolso parcial o total por guardería
  • Apoyo económico a madres primerizas (los pañales son caros)
  • “Cuartos de mamá” para amamantar o extraer leche (adicionalmente equipados con material de extracción de leche de grado médico) 
  • Más permiso de trabajo remoto para madres primerizas
  • Horarios de cuidado infantil, permitiendo a las madres trabajar según el horario de sus hijos.

Teniendo la equidad en mente, es también importante analizar la cultura empresarial. Más allá de los beneficios, esto es lo que la compañía piensa. 

En ocasiones, las compañías no toman en consideración el gran impacto negativo que tiene la masculinidad tóxica en el ambiente laboral, incluso resultando en grandes pérdidas económicas para la empresa. Por otro lado, el liderazgo femenino suele traer consigo virtudes como la organización, la atención al detalle, la capacidad de realizar varias tareas, la empatía y la facilidad para pedir ayuda.

Y si una compañía no se ha dado cuenta del poder de estas cualidades, hay programas que ayudan a las compañías a reconsiderar su cultura empresarial y creat énfasis en contratar mujeres para estos roles. 

Básicamente, lo más importante es un compromiso continuo con las empleadas femeninas y el bienestar general. 

Siguiendo el Camino a la Equidad

Mientras continuamos en la dirección correcta hacia un mundo equitativo para todos, es importante considerar las políticas y la mentalidad que crean compañías inclusivas. Esto va más allá de cuidar de la mujer- se trata de asegurar justicia en todos los ámbitos. 

Aunque suene obvio, debemos ser justos. Lo creas o no, cuando se trata de promociones y ascensos, la mayoría siente que estos se dan a las personas incorrectas. Comúnmente, esas personas no son mujeres. 

Comienza con las políticas. Puedes comenzar a poner metas en tu compañía para incentivar mujeres a alcanzar posiciones de gerencia o establecer lineamientos para contratar/promover a personas con cierto bagaje.

Entrenamientos para eliminar sesgos también pueden ser útiles. En ocasiones las evaluaciones son poco claras o sesgadas al contratar o promover. 

Es importante recordar que las compañías que se enfocan en la diversidad tienen porcentajes de retención mayores y empleados más felices. Esto significa que el ambiente de trabajo será más positivo y también más redituable para tu compañía. 

También es importante entender el valor de construir una cultura donde todos se sientan bienvenidos. Esto comienza entendiendo cómo adoptar un ambiente laboral inclusivo – uno construído en la justicia y el respeto- y ser un agente de cambio positivo.