El impacto positivo del ejercicio físico en la salud mental se reconoce desde hace bastante tiempo. Pero gracias a un nuevo estudio, los líderes de recursos humanos y bienestar tienen aún más motivos para animar al personal a ponerse en movimiento. La investigación más reciente muestra que el ejercicio físico puede reducir la ansiedad en un asombroso 61%. Debido a que este estudio se basó en el seguimiento de más de 400,000 personas durante 21 años, estos resultados también se aplican a la ansiedad en los trabajadores.

Publicado en Frontiers In Psychiatry, este trabajo realizado por investigadores suecos es sumamente importante, considerando que el 10% de la población mundial y el 20% de los adultos estadounidenses sufren algún tipo de trastorno de ansiedad. Además, la ansiedad en los trabajadores, al igual que el estrés y la depresión, es un problema de salud mental que se ha visto agravado significativamente por la pandemia del COVID-19.

La ansiedad ocasional es una parte normal de la vida, especialmente durante los momentos difíciles o las etapas de cambio, pero las personas con trastornos de ansiedad suelen sufrir preocupaciones y miedos intensos, excesivos y persistentes en respuesta a situaciones cotidianas. Como afirma la Clínica Mayo, “Estos sentimientos de ansiedad y pánico interfieren con las actividades diarias, son difíciles de controlar, no guardan proporción con el peligro real y pueden durar mucho tiempo”. 

Es casi seguro que afectarán la vida de un colaborador tanto en el hogar como en el trabajo.

La ansiedad en los colaboradores genera otras complicaciones

La ansiedad puede causar daños graves, que van más allá de sus agobiantes síntomas más comunes de intensa preocupación o miedo. Esta aumenta el riesgo de otros trastornos de salud mental, como la depresión, y puede contribuir a la diabetes, el abuso de sustancias adictivas, la falta de sueño, el aislamiento social y los problemas cardiovasculares.

Por otro lado, las causas de la ansiedad grave aún no se comprenden con claridad. Los trastornos de ansiedad (de los cuales existen varias formas) se han relacionado con algunos problemas de salud subyacentes, desde trastornos respiratorios hasta ciertos medicamentos. Algunas experiencias de vida, como los eventos traumáticos , también pueden desencadenar trastornos de ansiedad en personas que ya son propensas a la ansiedad. Los rasgos hereditarios también pueden ser un factor.

Ponerse en movimiento: no solo alivia la ansiedad, sino que también ayuda a prevenirla

Independientemente de la causa o el tipo de trastorno de ansiedad, los estudios indican que las personas con ansiedad también tienden a ser más sedentarias y a realizar actividades físicas menos intensas, si es que hacen ejercicio. Varios estudios anteriores e informes de publicaciones como Harvard Health aseguran que el ejercicio físico puede aliviar la ansiedad por varias razones.

El nuevo estudio sueco parece ser el primero que, además de seguir a tantas personas durante un periodo tan largo, cuantifica el impacto del ejercicio para reducir la ansiedad. Ahora tenemos más evidencia que nunca de que ponerse en movimiento es el mejor recurso no médico, no solo para aliviar, sino para prevenir la ansiedad. 

Aquí tienes algunos consejos para que tu personal se ponga los pants y entre en acción: 

  • Asegúrate de contar con un paquete de prestaciones holístico, que incluya toda la gama de programas de bienestar que los colaboradores esperan de las empresas hoy en día.
  • Asóciate con una solución de bienestar que ayude a tus colaboradores a motivarse y seguir motivados, no solo físicamente, sino también emocional y mentalmente.
  • Anima tus colaboradores a hacer ejercicio durante todo el año.
  • Asegúrate de que tu plataforma de bienestar ofrezca los recursos de salud física y mental adecuados.
  • No olvides hacer extensivo el acceso a los programas de bienestar a todo el personal.

Si tú das el primer paso que ponga al personal en movimiento hoy, ayudarás a prevenir casos de ansiedad en el futuro.