Muchas empresas invierten en la salud de su plantilla a través de los beneficios de wellbeing de los empleados. El objetivo final es impulsar su rentabilidad– pero, y cuando los beneficios para las empresas no cumplen con su objetivo, ¿qué pasa?

Hay varias razones por las que tu inversión puede no estar funcionando correctamente. Antes de ser demasiado negativos, debemos preguntarnos, ¿estás seguro de que estás teniendo en cuenta todas las ventajas que se pueden llegar a obtener? Por ejemplo, los beneficios pueden incluir:

Resiliencia

Los trabajadores sanos son capaces de trabajar durante más tiempo a lo largo de sus vidas. De esta manera, tú puedes disfrutar de los valiosos conocimientos que han ido adquiriendo, así como las nuevas habilidades.

Atraer talento

Los beneficios de bienestar pueden demostrar que eres el tipo del empleador que se preocupa y cuida de la salud de sus empleados. Siendo un factor decisivo cuando compites para reclutar a los mejores profesionales del mercado.

Aumentar el compromiso

Tener una plantilla comprometida puede representar hasta un 22% de mayor productividad que aquellas con bajos niveles de compromiso. Compañías con personal comprometido también muestran resultados con una menor tasa de absentismo, turnover y menos incidentes de seguridad y problemas con la calidad del trabajo.

Aumentar la productividad

Tener empleados más saludables significa que ellos tendrán más energía para realizar sus tareas y tendrán menos días de baja médica. La práctica de ejercicios físicos es especialmente útil, aumenta la productividad ya que las actividades aeróbicas mejoran la función cognitiva. Esto ayuda al cerebro de manera que la memoria y las habilidades de pensamiento son protegidas, más allá de estimular la parte química involucrada en la salud de las células y el crecimiento de nuevos vasos sanguíneos.

Elevar la moral

Las organizaciones que ponen en marcha un programa de bienestar registran mayor moral entre los empleados. Cuando aumenta la moral de la plantilla hay un impacto positivo tanto en el trabajo como en el número de ausencias.

Si, después de considerar estos factores, todavía sientes que tu programa de bienestar puede estar fallando, te damos 3 motivos posibles del porqué:

1: Cultura de la empresa

Si la cultura de su empresa no está alineada y no fomenta los conceptos de salud y bienestar, es probable que tus esfuerzos fracasen. Los programas funcionan mejor cuando todos los empleados participan activamente y se involucran en los programas de bienestar. Sobre todo cuando entienden lo que significa para ellos.

Los programas de bienestar seguramente van a fallar en un entorno en el que se trabaja en la hora de comer y se hacen jornadas más largas que el horario regular. Así como cuando son ofrecidas opciones de comidas poco sanas a los empleados en la cafetería o en las máquinas expendedoras.

Cambia el enfoque al bienestar, alentando la salud y el fitness a través de medidas que den la posibilidad a los trabajadores de ir al trabajo pedaleando o caminar en la hora de comer, por ejemplo. Asegúrate de que los empleados están disfrutando de todos sus días de vacaciones.

Para realizar un cambio en la manera de pensar de los empleados, la propuesta debe venir de los altos cargos de la empresa. Los ejecutivos deben tomar las riendas para asegurar que el bienestar del personal es prioridad en la agenda – ellos van a estar de acuerdo cuando se den cuenta de lo que el negocio y ellos mismos pueden ganar.

2: Beneficios … ¿Qué beneficios?

Si nadie conoce los beneficios ofrecidos, la aceptación seguramente será baja, resultando un desperdicio de recursos.

El estudio sobre la promoción de la salud y la cultura del bienestar en las empresas del Ibex 35 explica que “La Dirección General que comunica un mensaje de bienestar con claridad y planificación, obtiene resultados más eficaces en materia de promoción de la salud.” Por lo que se llegó a la conclusión de que incluso cuando las empresas han invertido en buenos beneficios para los empleados, si estos no han sido bien comunicados al personal es como si no existiera dicho beneficio

Si te resulta familiar esto, es hora de que comuniques a tus empleados los beneficios que tienen a su disposición.

3: Los beneficios ofrecidos no se ajustan

Desde la asociación a gimnasios hasta los planes de pensiones, cada empleado solicita un paquete de beneficios diferente y personalizado para que se ajuste a cada uno de ellos.

Para que los programas de beneficios sean exitosos es necesario evaluar la satisfacción de los participantes. Teniendo en cuenta que esto significa que los participantes se sienten bien con este programa. Según el estudios mencionado anteriormente de la empresas del Ibex 35, el 72% de las empresas que contestaron al presente cuestionario utilizan diversos medios para conocer la opinión de sus empleados respecto a las actividades ofrecidas en estos programas. Un 17% no los realizan y un 11% han manifestado su interés en corregir esta situación y sistematizar los registros.

Un estudio de Benenden encontró que los beneficios que están ofreciendo los empleadores están fallando, sólo el 24% de los empleados dijeron estar contentos con sus beneficios, más de tres cuartas partes creen que las empresas deberían estar haciendo más por ellos.
Mientras que las generaciones más jóvenes valoran el ingreso al gimnasio como parte de su paquete de beneficios, la cifra disminuye en los mayores de 55 años. Los horarios flexibles son más demandados entre los empleados con edades comprendidas entre 35-54 años.

El informe destaca una brecha entre los beneficios que se proporcionan a los empleados y los beneficios que de verdad desean y valoran. Por esto es importante evaluar la satisfacción con el programa de beneficios y de esta forma también tener una buena comprensión de las necesidades de sus empleados y lo que los motiva.
Los beneficios flexibles pueden impulsar la adopción, lo que le permite atender a la fuerza de trabajo multigeneracional de hoy.

Claves para conseguir un programa de bienestar exitoso

Exprime al máximo tus esfuerzos de bienestar con estos tres pasos.

1: Gasta tu inversión en bienestar con sabiduría

Concéntrate en tus objetivos, si deseas, por ejemplo, reducir las tasas de absentismo o aumentar la productividad, ofrece beneficios que tenga mayor probabilidad de alcanzar estos objetivos, pero al mismo tiempo satisfacer las expectativas de tus trabajadores.

2: Accesibilidad

Cuando los beneficios de bienestar son de difícil acceso – por ejemplo, si los empleados tienen que rellenar demasiados formularios, esto puede llegar a ser un freno. Facilitar lo máximo posible a tus empleados, para que así puedan disfrutar de forma sencilla de los beneficios ofrecidos, es realmente importante.

3: Comunica tu programa de bienestar

Una de las maneras más eficientes de asegurarte que el programa de beneficio funcione es comunicandolo.

Aprovecha toda oportunidad, no solamente los medios tradicionales como correo, intranet o folletos que siempre se pueden extraviar. Plantea el uso de banners, workshops o incluso darles una prueba de los beneficios que serán ofrecidos – como, por ejemplo, invitarles a una clase en un gimnasio que formará parte de los que pueden acceder.

Haz que la gente hable sobre bienestar – poner en marcha competiciones de salud y fitness entre la plantilla (siempre y cuando no sea un factor más de estrés en el trabajo) puede ser una buena manera de generar buzz sobre los beneficios.

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