A medida que la pandemia del coronavirus continúa aumentando, el distanciamiento social se ha convertido en los últimos días en la nueva normalidad. Desde hace unos días numerosas compañías han comenzado a aplicar varias medidas de contención para impedir que el COVID-19 afecte a sus empleados, entre las medidas más recurrentes se encuentra la aplicación del teletrabajo. 

No existe un método infalible para ser el mejor trabajador en remoto, pero hay formas que puedes seguir para ayudar a los empleados de tu compañía a adaptarse a esta nueva flexibilidad. En este artículo hemos recopilado una lista de las mejores prácticas que los profesionales de RRHH pueden utilizar para ayudar a sus colaboradores a ser más productivos en estos tiempos de incertidumbre.

Fomenta la comunicación y la productividad

En una oficina es fácil comprobar rápidamente el progreso del equipo, pero debido a la situación actual, cada líder debe de ser ágil para ayudar a sus empleados a adaptarse al nuevo entorno de trabajo. 

Para facilitar la transición del trabajo a distancia, dedica parte de tu tiempo diario para preguntar a tu equipo qué necesita y cómo puedes apoyarlos para que se mantengan concentrados y productivos. Transmite confianza y explícales cómo el teletrabajo afectará a su rutina diaria, organiza reuniones semanales para fomentar la confianza y promover la productividad.

Programa reuniones on line

Trabajar desde casa puede hacer que sea tentador para todos apagar la cámara del ordenador, como responsable o líder, es importante que evites esta tentación. Las conversaciones cara a cara son importantes, incluso si no pueden ser en persona. Utiliza la función de vídeo y anima a tus empleados a hacer lo mismo para que la conversación sea más cercana y personal.

Conecta con tu equipo

Establece objetivos semanales

Un cambio tan repentino de un entorno a otro puede hacer que las personas pierdan la concentración, o que se sientan inseguras de las prioridades de las tareas, evita que ocurra esto programando una reunión con cada empleado para discutir objetivos específicos y establecer plazos claros. 

Ayuda a los colaboradores a mantener su compromiso con la organización con reuniones regulares para reemplazar las comunicaciones informales cara a cara que se producen normalmente en la oficina. Es muy importante aclarar los roles y responsabilidades para que las personas sepan cuándo deben dirigirse a los líderes o pedir ayuda a sus compañeros.

Programa reuniones 1:1

Trabajar a distancia puede hacer que los empleados se encuentren solos. Organiza una reunión de quince minutos para estar en contacto con cada miembro de tu equipo y ponte a su disposición. Esto le dará a los empleados más confianza a la hora de comunicarte cualquier desafío imprevisto que puedan tener.  

Organiza sesiones de brainstorming

El teletrabajo no tiene por qué significar una ruptura en la comunicación de nuevos proyectos o una lluvia de ideas en equipo. Utiliza herramientas digitales como el Zoom o GoToMeeting para empezar tu día cara a cara con energía e involucrar a todo el equipo. Programa una reunión matutina de 5 a 10 minutos para que el equipo comparta las ideas o sugerencias para afrontar el nuevo proyecto con motivación.

Instalación de la oficina en casa

Elige un lugar adecuado

Trabajar desde casa presenta un nuevo conjunto de desafíos, por lo que encontrar un lugar tranquilo y cómodo donde concentrarse es esencial. Ten en cuenta que una «oficina en casa» puede ser un escritorio, una mesa o incluso tu sofá. Anima a los empleados a buscar un lugar adecuado como una habitación con buena iluminación.

Fija un horario a diario

La organización día a día es muy importante. Trabajar a distancia es a menudo un problema porque es fácil permanecer activo todo el día y se convierte en una práctica que no es saludable. Como líder, ayuda a los trabajadores a priorizar tareas y entregas de proyectos durante su horario de trabajo.

Enfatiza que trabajar desde casa no significa que estén siempre trabajando. Fija un horario de oficina claro para toda la empresa y manténgalo durante este periodo. Asimismo, cuando termine el día, anima a los empleados a desactivar las notificaciones de las tareas relacionadas con el trabajo y establezca un nuevo horario de «no molestar».

Facilita la flexibilidad

Trabajar desde casa no significa que estés todo el día sentado en tu escritorio pendiente del ordenador. Es muy recomendable hacer pausas durante el día como lo harías estando en la oficina. Si te encuentras agobiado, aprovecha para recoger la colada, cocinar o hacer algo de deporte, no te llevarán más de 10 minutos y es una buena manera de descansar.

Romper con la monotonía del trabajo a distancia es crucial para mantener al equipo productivo. Comparte estos consejos saludables con toda tu organización para ayudarles a lograr los objetivos comerciales y a tener éxito en su nuevo entorno de trabajo.