Mucho se ha dicho sobre que mantener un peso ideal reduce la probabilidad de enfermedad y muerte prematura, pero un nuevo estudio cuenta una historia aún más interesante. Resulta que el ejercicio y la actividad física por sí solos son suficientes para reducir las causas de muerte prematura entre las personas obesas. Se trata de una noticia muy importante por dos razones:

  1. Le da la vuelta a la idea de que es el único camino hacia una mejor salud para las personas con un índice de masa corporal (IMC) alto es la dieta y la pérdida de peso.
  2. Más de uno de cada tres adultos estadounidenses (36,5 %) son obesos y otro 32,5 % padece sobrepeso; en total, más de dos de cada tres adultos en EE. UU. tienen sobrepeso u obesidad.

El estudio determinó que un IMC (índice de masa corporal) alto y la falta de actividad física pueden asociarse con un mayor riesgo de enfermedad y muerte prematura. También constató que el riesgo de los adultos físicamente activos con un IMC alto es comparable o incluso menor que el de los adultos inactivos con un IMC más bajo.

Si bien esto no significa que no haya que llevar una dieta sana, lo que el estudio señala es que la actividad física y el ejercicio son más importantes que la dieta por sí sola. La investigación de la Clínica Mayo, de hecho, señala una desventaja importante de limitarse a seguir una dieta, independientemente del IMC: así es más probable recuperar el peso perdido rápidamente. El ejercicio puede ayudar a mantener la pérdida de peso a largo plazo.

Vale la pena invertir en la salud de los empleados

Es posible que algunos empresarios aún desconozcan la correlación entre la productividad empresarial y la salud general de los empleados. Pero el vínculo es claro si observamos los costes comerciales asociados con las enfermedades:

Por desgracia, los empleados hacen menos ejercicio

Lamentablemente, los trabajos que requieren un esfuerzo físico se están sustituyendo por otros automatizados y sedentarios, ya que cada vez más empleados se orientan hacia la tecnología, tanto en el trabajo como en casa. 

Con la pandemia, esto ha empeorado aún más: el 40 % de las personas afirma haber realizado menos ejercicio en 2021, según un estudio reciente. Más de uno de cada tres encuestados afirma que trabaja más porque los límites entre el trabajo y la vida son cada vez más difusos.

Cinco maneras en que los empleadores pueden fomentar el ejercicio

Es hora de que las organizaciones tomen las riendas y proporcionen recursos que permitan a sus empleados hacer ejercicio de manera constante. Estas son algunas de las cosas que puedes hacer:

  1. Fomentar las reuniones de pie, aunque el personal trabaje de forma remota.
  2. Ofrecer competiciones de actividades, por ejemplo, un reto de hacer plancha durante 90 segundos.
  3. Proporcionar escritorios que permitan trabajar de pie o sentado, independientemente de dónde estén las personas. 
  4. Considerar la posibilidad de sustituir las horas felices por actividades que reúnan a la gente con el fin de aprender una nueva habilidad o afición.
  5. Ofrecer la flexibilidad necesaria para asistir a sesiones de ejercicio presenciales. 

El ejercicio mejora la salud de las personas con un IMC alto. Si tenemos en cuenta que uno de cada tres adultos es obeso y otro tercio tiene sobrepeso, podría tener un gran impacto en la salud de los empleados. El problema es que la gente trabaja más y hace menos ejercicio. No obstante, las organizaciones pueden ofrecer a sus empleados opciones para hacer más ejercicio y mejorar su salud.