No es ningún secreto que la ansiedad y la depresión empeoraron entre los empleados durante la pandemia o que el reciente aumento de casos de COVID-19 relacionados con la variante delta está provocando una nueva ola de incertidumbre y estrés. Lo que resulta sorprendente, considerando lo que sabemos hoy en día sobre el poder de un enfoque integral del bienestar de los empleados, es que tantas empresas sigan confiando en el más tradicional tiempo libre como solución al estrés y al agotamiento de los empleados

Una encuesta constató que, como respuesta a los efectos de la pandemia en el bienestar de los trabajadores, más de 1 de cada 5 empresas ofrecen este año más tiempo de vacaciones a sus empleados. Algunas empresas han ido aún más lejos para animar a los empleados a tomarse tiempo libre. PricewaterhouseCoopers comenzó a pagar a los empleados por utilizar su tiempo libre remunerado: 250 dólares por tomarse una semana completa de vacaciones.

De hecho, en EE. UU. existe una ley, la Ley de Permisos Médicos y Familiares (FMLA), que autoriza hasta 12 semanas de permiso no remunerado al año, sin riesgo de perder el empleo, para los «permisos por estrés» aprobados. La ley exige efectivamente una baja por estrés cuando una situación laboral es tan grave que no puede solucionarse con un breve descanso o unas vacaciones. 

Según la FMLA, un empleado puede necesitar una excedencia por estrés cuando:

  • No puede realizar sus tareas habituales.
  • Sus niveles de estrés afectan a su capacidad para trabajar con eficacia.
  • El estrés en el trabajo afecta a su vida personal o a sus relaciones familiares.
  • Tiene síntomas de depresión o ansiedad, confirmados por su médico.

Por supuesto, tomarse un tiempo libre ayuda. Pero no es suficiente si te comprometes de verdad a apoyar el bienestar de los empleados todos los días, a hacerlos más resilientes y, en última instancia, más productivos en todos los aspectos de su vida. 

El tiempo libre es una tirita, no una medida de prevención

En primer lugar, ofrecer (o incluso exigir) tiempo libre para aliviar el agotamiento y el estrés es un acto reactivo. Es una medida de tratamiento, como poner una venda en una herida abierta. El tratamiento no ayuda a prevenir una herida, y tomarse vacaciones después de sufrir estrés grave no ayuda a los empleados a ser más resilientes y a resistir mejor el estrés y el agotamiento.

Además, unas vacaciones obligatorias indudablemente crearán un mayor estrés en algunos empleados. 

  • Una política de tiempo libre obliga a algunas personas a pedir un permiso no remunerado cuando quizá sean menos capaces de soportarlo. Tal vez su familia esté pasando por un mal momento económico. 
  • Puede que se sientan afortunados por tener un empleo y crean que corren un riesgo si se toman días de vacaciones.
  • Tal vez el estigma de no encontrarse bien desde el punto de vista mental sea demasiado grande para ellos (o aún forme parte de la mentalidad de la empresa). La gente suele percibir que si admite que necesita tiempo libre para reponerse, se le considerará menos comprometido con la empresa y será vulnerable a evaluaciones de rendimiento más bajas, a oportunidades de buenos turnos o trabajos, o a verse inmerso en la siguiente ronda de despidos.

Y es que el año pasado los trabajadores estadounidenses, de media, no se tomaron el 33 % de su tiempo libre remunerado asignado.

La respuesta está en la prevención y el apoyo para todos

La respuesta es un enfoque proactivo, preventivo e integral del bienestar que:

  • Apoya a la persona en su totalidad: mental, emocional y físicamente.
  • Se adapta a las necesidades cambiantes de toda la plantilla, no solo de los que tienen dificultades.

Como señalamos en nuestro informe sobre cómo Apoyo a la salud y el bienestar de los empleados a raíz del COVID-19, los conocimientos obtenidos de una base de datos de más de 150 millones de encuestas respondidas y más de 30 millones de comentarios mostraron que una base sólida de salud y bienestar que apoye tanto a los trabajadores como a los objetivos comerciales debe abordarse desde dos ángulos diferentes:

  • Asegúrate de contar con información precisa y continua sobre la salud y el bienestar de los empleados.
  • Implementa una plataforma completa de bienestar corporativo que abarque tanto oportunidades virtuales como presenciales de fitness, nutrición, sesiones de terapia personalizada y mucho más.

Combinados, estos dos elementos permiten crear un vínculo entre la salud y el bienestar de tus empleados y tus principales indicadores clave de rendimiento (ventas, satisfacción de los clientes, facturación, etc.). 

Cuando dotas a los empleados de las herramientas y los recursos necesarios para cada etapa del bienestar, mejoras considerablemente su salud y bienestar general de forma continuada. Te anticipas y no dependes tanto del tiempo libre para curar los efectos del estrés y el agotamiento (por muy útil que sea el tiempo libre). También reduces el número de bajas no planificadas, de bajas por enfermedad y estrés, y el presentismo, es decir, que la gente se presenta al trabajo pero está «mentalmente ausente». A su vez, ayudas a aumentar los niveles de rendimiento y productividad a fin de apoyar los objetivos de tu empresa.

El tiempo libre es una excelente herramienta para mejorar el bienestar de los empleados y reducir sus enfermedades. Sin embargo, no debería ser el recurso principal que utilices para conseguir el bienestar del personal. Una plataforma de bienestar que sea flexible y accesible de verdad, que sea integral y que implique a toda tu plantilla, es la solución para reducir el estrés y el agotamiento antes de que causen daños.